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RSE, cómo comprometerse en serio

Los tiempos van cambiando y las empresas no solo ponen el foco en la productividad y la eficiencia, sino que la tendencia es mejorar la calidad de vida, tanto interna como externa a la misma. Lo que se denomina Responsabilidad Social Empresaria (RSE).

De allí que encaramos una serie de notas sobre lo que hacen las empresas vinculadas a la logística de comercio exterior en esta materia.

En estas páginas dialogamos al respecto con Julián Pallanza -en la foto-, Head of HR, H&S, Sustainability and Corporate Affairs de International Trade Logistics (ITL). En una visita a Exolgán, una de las empresas del Grupo, nos comentó que, para ITL, el tema de la RSE está arraigado en los valores, con un programa comprensivo como estrategia del negocio. "Sólo así podemos confirmar el éxito de una empresa con una política comprometida en la generación de valor económico, social y ambiental", dice uno de sus mandatos.

Lo hace, en 3 grandes campos de trabajo: Compromiso con su gente, con el ambiente y con las comunidades vulnerables.

“Tenemos nueve valores corporativos definidos y que se espera que todos los colaboradores, desde el top hasta el nivel más bajo, lo muestren en conductas visibles. Este es un tema estratégico y relevante para que la gente tenga en cuenta y esté alineada”, dijo.

Para ITL, la RSE, es un valor corporativo desde el principio. Pallanza explicó que como era sabido que Exolgan se ubicaba en una zona con muchas necesidades sociales, económicas, alimentarias, de vivienda y de servicios, se priorizó que esa situación, le represente a la comunidad que la rodeaba, no sólo un beneficio, sino una mejora en su calidad de vida.

Indicó que desde el año 95’, cuando ITL se formó, la primera empresa operativa fue Exolgan. En el proyecto de construcción y de puesta en marcha, relocalizaron más de 180 viviendas que consideraban que las condiciones en la que vivía la gente no eran dignas y que la instalación en la zona de una empresa de tal magnitud, le tenía que representar un salto de calidad. “Construimos más de 200 viviendas, pavimentamos todas las calles de la zona, gestionamos que le construyeran a la gente -y conecten- al servicio de cloacas, gestionamos a través de un acuerdo con la Municipalidad todo lo que son los servicios que dependen del tejido municipal. Hay un estándar de viviendas en todo lo que es la zona de influencia directa, no hay casas precarias, sino que es un barrio que se construyó entre Exolgan y el plan Arraigo”, dijo.

Si buscamos acciones claras de compromiso, más cercanas, ITL suscribió en 2019 en su estrategia de negocios, lo que es la "Agenda 2030", un programa de compromiso formal entre 183 países firmado por los mandatarios a nivel mundial con las Naciones Unidas con 17 Objetivos para el Desarrollo sostenible (ODS). Respecto a esta cuestión, el ejecutivo señala: “Estos son objetivos para el desarrollo sostenible, y la realidad es que la RSE en términos empresarios hoy, ya está absorbida o incluida dentro del concepto de sustentabilidad y en los ODS". En el caso de ITL, es una de las pocas empresas de Argentina que certificó su adhesión a los ODS. Esa certificación, es un proceso que se lleva adelante con la CIFAL y UNITAR (United Nations Institute for Training and Research), dos entidades que en Argentina están representadas por el mismo grupo de personas y la CIFAL está compuesta por 19 centros internacionales, explicó Pallanza - arriba en la foto-.Lo que hicieron en ITL, fue una selección de la totalidad de los ODS, de cuales consideraban como organización, podían realmente influir y hacer acciones que tengan impacto

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