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Nota del editor

De Hayek, las expo y una logística regional y global complicada

Mientras la macro argentina quiere estabilizarse pero la confusión política y el desastre económico de tantos años no ayuda, - hay que ver cuánto calma a la gente que el presidente de la Nación le hable de Hayek con una inflación de 20% mensual-, la esperanza como hace 100 años está en “los dólares de la cosecha del campo”. Se habla del interés de los inversores del exterior, claro que también hay que ver qué pasa con los locales. En dos meses poco es lo que se puede hacer...dicen. Claro que después de tantos años de “mala imagen”, del mayor default de la historia hace más de 20 años - y que afuera no olvidan- no alcanza con simular o impostar que “somos serios”; hay que serlo.
Un dato local de interés, para los que esperan los “dólares del campo”, es que de acuerdo a cálculos realizados por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), en 2024 los envíos del complejo agroexportador generarán un ingreso de divisas que oscilará entre los USD 50.000 y 55.000 millones. De cumplirse este pronóstico, representará un crecimiento interanual de USD 15.000 millones, aunque lejos de las cifras alcanzadas en años récord como 2022, producto de la falta de agua que está afectado la cosecha gruesa, dice la entidad.
Los vecinos, no se duermen. De países como Brasil y Uruguay llegan números muy buenos en exportación de carnes, por ejemplo. En enero crecieron fuerte, no tanto en Paraguay que además está lidiando con la baja en los niveles del río. Esto pega en la salida de granos como la soja de la región de Encarnación y el mineral de hierro de Corumbá con convoyes que están saliendo a 50% de sus capacidades.
Algunas fuentes nos señalan que la situación es alarmante tanto con el Paraguay como con el Alto Paraná ya que no hay lluvias en las cuencas altas de ambos ríos y no se prevén mejoras hasta por lo menos un mes.
Finalmente, a nivel global, la evolución de las consolidaciones operativas a nivel logístico, nos brinda un dato curioso para observar con el anuncio de la nueva mega alianza Gemini entre Maersk y Hapag Lloyd a partir del 2025. Esto es que, a diferencia de lo que sucedió con el 2 M, -la mega alianza entre la danesa y MSC que finaliza en diciembre-, ahora con Gemini no hay quejas públicas de las asociaciones de cargadores globales. Queda en el recuerdo la fuerte reacción negativa con la 2 M cuando se acusaba en distintos bloques a las grandes navieras de quebrar las leyes antitrust. Incluso China la frenó en su país.
El tiempo pasó y con algunos cambios, la alianza continuó. Hoy con Gemini “todo ok”. Será que aún no está claro su efecto?. Tendrá que ver con que esta alianza apunta más a los clientes “premium”?.
Hablando de navieras, hay bajas en los precios de los fletes de contenedores en algunos países del Cono Sur - alguna carga que se había ido al break bulk esta volviendo a las cajas- y mejores perspectivas en exportaciones e importaciones predicen un buen año.Pero también se suceden situaciones críticas en la cadena de provisión con la crisis en el Mar Rojo y el impacto en el canal de Suez. Se están viendo rutas alternativas que ofrecen los operadores logísticos como recrear opciones complicadas como el trayecto por tierra en puertos de Oriente Medio como lo anuncia Hapag Lloyd entre sus opciones – incluso se trata de reflotar una ruta terrestre complicada como la que sale por algún puerto de Israel-.
Otra curiosidad es que, en medio del constante y persistente relato sobre la necesidad de reducir las emisiones en el transporte marítimo, -con nuevas tecnologías en motores, combustibles, energías, sistemas, etc-; contra la corriente, debido al ataque de los huties sobre el Mar Rojo, se extiende la navegación por el Cabo de Buena Esperanza, generando más contaminación.
Lo cierto es que el tráfico por el Canal de Suez cayó más de 40% en estos meses.
Incluso se dice que China, siempre apacible frente a los dramas que complican a los aliados de EE.UU., también está preocupada por la situación en el Mar Rojo, ya que, por ejemplo, los rebeldes de Yemen no parecen distinguir banderas -atacaron un barco ruso- y además hace más lenta y encarece la logística, donde se habla de la escolta militar china de sus buques. Parece que, en estas situaciones, el gigante de Asia se acerca a las posturas de Occidente. Y esto le pega a todos.
Aunque se busquen alternativas, si se complica la logística china, se complica la logística global.

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