Los operadores y especialistas en comercio exterior y logística global que se hicieron presentes ante la Comisión de Comercio de Diputados, también actuaron como una escuelita frente a la extrema adolescencia en esta materia de algunos diputados presentes durante la reunión.

Uno de los expositores fue el economista y presidente de la International Chamber of Commerce - Cámara Internacional de Comercio- en su rama Argentina, Marcelo Elizondo.
Además de expresar el apoyo a las gestiones de los despachantes, hizo un análisis de la situación del comercio exterior y las necesidades en la materia.
Les hizo saber que la ICC es una entidad mundial, con sede en París, que tiene presencia en más de 150 países y que trabaja en red, promoviendo la agenda de comercio fluido, libre y basado en instituciones. No sólo es una institución que promueve el multilateralismo, sino también de que cada uno de los países en sus agendas lleven adelante políticas que fortalezcan el comercio.En el ámbito de la Comisión, Elizondo planteó 10 puntos de la agenda de la entidad.
Advirtió en primer lugar la satisfacción de la ICC con la agenda de reformas que en materia de comercio exterior está haciendo la Argentina, en cuanto a la eliminación de obstáculos, de trabas, de restricciones a exportar, a importar, la supresión de la brecha cambiaria, la reducción gradual de retenciones, la eliminación del impuesto país, reducción gradual de algunos aranceles. Esto se refleja en el incremento de las exportaciones argentinas en los últimos tres años y que en 2026 serán más de 25% en relación al año anterior. Así se van acumulando aumentos en exportaciones, 2024 20%, 2025, 10%. “Estamos viendo resultados que acreditan la importancia de llevar adelante políticas de fomento del comercio”, añadió Elizondo. Al mismo tiempo señaló que, más allá de estos avances, la Argentina a nivel global, sigue siendo muy poco relevante en materia de comercio internacional, generando poco más del 0.3% de todo el comercio mundial, cuando décadas atrás el país llegó a 0.8, 0.9 y hasta el 1%. Si bien el comercio exterior argentino crece más que el comercio mundial, todavía venimos de muy atrás. “hay que seguir llevando adelante acciones para que la Argentina sea una economía mucho más integrada al mundo”, insistió.
Elizondo entiende que uno de los motivos por los cuales las exportaciones argentinas están avanzando es porque se ha logrado la estabilidad cambiaria, que es mucho más importante, que alcanzar un supuesto tipo de cambio competitivo. “La Argentina y Venezuela son los dos países que más han devaluado su moneda en lo que va del siglo y son los dos países de peor performance en materia de comercio internacional en la región, de modo que valoramos la importancia de la estabilidad cambiaria, pero también creemos que hay que seguir avanzando en la estabilidad de precios y de costos, de tasa de interés, lo que permite a las empresas el cálculo económico en moneda dura y tener relaciones estables con el resto del mundo”, explicó.
Añadió que a nivel global el comercio internacional ha dejado de ser un sistema de operaciones one shot y se lleva adelante a través de vínculos sistémicos en redes de valor – lo que históricamente se han llamado cadenas globales de valor-, considerados ecosistemas mucho más complejos y que requieren que las empresas tengan en su entorno inmediato condiciones que les permitan llevar adelante negociaciones de mediano y largo plazo con sus contrapartes en el exterior. “Esto debiera llevar a la solución de un problema crítico para el comercio internacional argentino que es la necesidad de financiamiento que, sobre todo para las pymes, es un problema serio. De allí que la estabilidad macroeconómica, así como la baja del riesgo país, y la recuperación de ahorro sean indispensables”, señaló.
Por otro lado, Elizondo, resaltó que para mejorar la competitividad externa, Argentina tiene pendiente una reforma tributaria integral que incluye una reducción de las retenciones en forma gradual a cero.
“Somos el único país con cierta relevancia que lleva adelante retenciones como impuestos en frontera para las exportaciones y es una afección seria para la competitividad”, dijo. Además esa reforma debiera incluir la eliminación de otros impuestos extorsivos. Allí están desde el impuesto al cheque a nivel federal hasta impuestos provinciales, especialmente lo pernicioso de ingresos brutos, así como muchas tasas municipales que agregan costos complicando la competitividad de las empresas que se dirigen a mercados externos. Otro punto que resaltó, es la necesidad de reformar el Mercosur que ya está en un proceso de cambio sustancial, en particular surgido del Acuerdo de libre comercio celebrado con la Unión Europea, que ha creado cierta apertura de un bloque que era endógeno y cerrado.
“Hasta ahora de los 20 principales bloques de integración en el mundo, el Mercosur ha sido el de menor ratio exportaciones/PBI agregado y creemos que el acuerdo con la Unión Europea cambia esa matriz de economías cerradas”, dijo. Asimismo, celebró el acuerdo comercial con el EFTA y Singapur y que se siga avanzando en negociaciones exitosas con otros mercados, en particular hay algunos en marcha como Canadá o Japón, así como el anuncio de la solicitud de ingreso al Acuerdo Transpacífico. “El mercado asiático tiende a ser el más relevante para las exportaciones argentinas, es altamente complementario y le daría al comercio exterior argentino el acceso a una demanda que encaja perfectamente con nuestra oferta” , señaló.
Por otro lado el ICC entiende que el Mercosur debiera ser un bloque mucho más flexible para negociar acuerdos con terceros mercados sin la presión de abandonar el bloque. Incluso ir más allá de lo relativo al intercambio de bienes e ir hacia el intercambio de servicios, la economía digital, los flujos de intangibles y debería propenderse a avanzar en la regulación intrabloque en esa materia, explicó.
Esto tanto en el ámbito del Mercosur como con otros países y bloques, “el comercio internacional de servicios crece con mucho más dinamismo que el comercio de bienes hoy y la Argentina ha avanzado en algunos planos recientemente como con la UE pero hay otros acuerdos que falta modernizar la regulación”, dijo.
Otro punto que mencionó es el de la progresiva liberalización del régimen cambiario como meta mediata. La Argentina y Ghana son los únicos dos países que siguen obligando a liquidar las divisas en el Banco Central, advirtió. Aún se mantiene para las personas jurídicas. “Entendemos que con el tiempo y en la medida en que la Argentina logre estabilizar y mejorar las expectativas en su macroeconomía y en su situación cambiaria, debiera propenderse hacia un régimen equivalente al que hay en muchos otros países del mundo”, dijo. Precisamente, planteó ir eliminado las restricciones cambiarias pendientes, como el cepo, como forma de terminar de normalizar el contexto del comercio internacional.
También mencionó el enorme déficit en materia de infraestructura de transporte para la logística de carga, desde puertos hasta autovías y rutas, pasando por el retroceso que hemos tenido en materia ferroviaria. “En la Argentina no solamente es caro o ineficiente, sino que es lento el régimen de transporte de carga. Siendo el octavo territorio más grande del mundo, es preciso tener un plan en esa materia”, resaltó, y agregó en ese contexto, la necesidad de mejora desde el ámbito público del funcionamiento operativo de los procesos aduaneros y lo que atañe a los pasos fronterizos.
Un punto adicional que señaló es la necesidad de modernizar la promoción comercial externa. “Debiera avanzarse en una modernización en términos de llevar adelante una promoción corporativa al lado de las empresas, no tanto promover por productos, sino por empresas e insertarlas en las grandes redes y cadenas de valor internacionales”, agregó.
Otro punto adicional es la necesidad de funcionamiento concreto y práctico del Comité de facilitación de comercio reglado por el Acuerdo de Facilitación de la OMC que fuera ratificado por Argentina. “Creemos que es muy importante que esté funcionando para hacer el seguimiento de las mejoras en materia de facilitación de comercio”, dijo el especialista.
Señaló también la necesidad de avances en la digitalización del comercio. Dijo que la ICC tiene un programa a nivel mundial que tiende a promover la digitalización de todos los trámites de comercio exterior. Resaltó que mucho de lo digitalizado tiene que ver con las operaciones del sector privado. En ese sentido puso de relieve que a nivel planetario la ICC impulsa la instrumentación de la Ley Modelo de UNCITRAL generada en las Naciones Unidas como protocolo general para que los países adhieran a una digitalización que permita la interoperabilidad.